Revista CLIO
Hará un par de meses, rescaté de mi pequeña biblioteca una revista que adquirí hace un par de años, concretamente en el 2008. Una revista que, a raiz de aquella compra, fuí interesándome más por ella conforme llegaban más y nuevos números. Hablo de Clio (en la mitología griega, la musa de la Historia), una revista mensual que nos trae documentos y reportajes de expléndida calidad a nuestros Kioskos, con todo tipo de escritos históricos donde saciar la búsqueda de cultura.
Aunque el tema principal de ese mes fue un interesantísimo reportaje sobre unos mercenarios griegos, pagados por el Rey persa, que vivieron su particular odisea perdiéndose en Asia, lo que más me llamó la atención fue una pequeña parte dedicada a una escritora anglosajona, llamada Joanna Bourke, en la que relata algunas partes de su reciente libro, Sed de sangre. Dicho libro, es un profundo análisis de la capacidad violenta del ser humano, basado en la investigación de distintas guerras, y su lado más infernal y oscuro. El acto de matar, y el placer que puede llegar a sentir un hombre cometiéndolo.
My Lai, el infierno terrenal.
Dejando de lado las distintas historias, crueles anécdotas y opiniones que nuestra autora da sobre su libro, me llamó la atención especialmente una. Ambientada en la Guerra de Vietnam, contienda donde el imperialismo yankee puso sus ojos ante el auge comunista en la región asiática, una invasión totálmente ilégitima, ¿cuál lo es?. Bourke nos narra la historia de unos militares estadounidenses, que cometieron unas escalofriantes atrocidadas al entrar en una aldea llamada My Lai... Violaciones colectivas, fusilamientos a civiles inocentes, entre ellos ancianxs, niñxs y mujeres indefensas, hasta amputaciones de partes del cuerpo que, sin vergüenza alguna, mostraban como premio. Se calcula y estima que el total de las víctimas fueron alrededor de 500: civiles pasados por la bayoneta, arrancado el cuero cabelludo a los cadáveres, sodomizado y desgarrado vaginas de mujeres y niñas. Sin embargo, los soldados norteamericanos no recibieron ni un solo disparo.
Como nos aclara nuestra autora: "Puedes sentir vergüenza de la raza humana, pero también puedes ser consciente de que existe la capacidad para la viloencia, pero también la tenemos para imaginar otras formas pisibles [...] Los soldados no son pacifistas ni patriotas, son personas que matan dentro del orden establecido, pero algunos ven la diferencia entre el bien y el mal." He ahí la cuestión, bajo la presión que puede llegar a suscitar un conflicto armado, debemos aprender a diferenciar (y cualquier persona, bajo una educación basada en principios morales, lo sabría) ciertos actos entre tanta barbarie. Actos inhumanos.
Hasta ahí, salvando las distancias, podemos recordar algo que, aunque no lo veamos, debemos tener en cuenta que ocurre -y ha ocurrido- en la mayoría de guerras a lo largo de toda la Historia de la humanidad. Todo tipo de atrocidades e injusticias. Adonde quiero llegar, es a lo siguiente: semejante acto causó gran alboroto y escándalo internacionalmente, como es obvio. En el país de origen de los soldados, EEUU, también. Los ciudadanos estadounidenses no daban crédito a las noticias que les venian de aquel lugar tan lejano, y culparon a los comunistas de aquellas falacias.
La construcción de la democracia bajo valores totalitarios
Más tarde, transcurridos 2 años de la masacare, se realizó un sondeo en la célebre revista Time, donde dos terceras partes de los encuestados alegaron no haberse sentido disgustados al conocer la historia de My Lai. "En una guerra son normales este tipo de incidentes", pregonaban la mayoría. Lo anormal de la sociedad yankee, ver como un acto semejante entra en el parámetro de lo cotidiano, siendo educados en un entorno de completo odio al "enemigo", sea cual sea este y el (poco) peligro que puede cometer contra ellos. Ésta paranoide viene de muchas décadas atrás, comenzó como excusa fabricada por sus primeros gobernantes para tener calmada y manipulada a la población, y hasta la actualidad lo podemos observar, donde el enemigo ruso y comunista, ha sido sustituido por el árabe terrorista. "En Vietnam se ponía menos énfasis en matar comunistas que en matar a seres "terribles". Hoy el discurso es proteger a la patria del terrorismo", nos aclara la autora de Sed de sangre.
Tan sólo fue condenado el oficial al mando de la compañia. Encausar por homodicio a un militar. acto antipatriótico visto por una parte de la sociedad estadounidense, causó una oleada de propaganda en U.S.A a favor de la liberación del pobre oficial que tan sólo había intentando defender a su país de las garras de peligrosos ancianxs, mujeres y niñxs indefensos. Cientos de miles de automóviles lucieron en sus parachoques una pegatina con el lema "Free Calley". Además, una discografía de Nashville editó un tema que glorificaba la labor del encausado y, atentos, llegó a vender más de 200.000 copias el día de su lanzamiento. Ahí no acaba la cosa, una encuesta hecha por Gallup después de conocerse el veredicto informó de que sólo el 9% aprobaba la sentencia, mientras que el 80% se oponía. La otra parte opinaba que la masacrea no era un crimen. Si seguimos la credibilidad de estos datos, ¿Dónde queda que esta sociedad tenga la suficiente capacidad moral para elegir a sus gobernantes y así creerse libres y justos?
Nos recuerda la escritora que.." [...] Es importante que se hable de estos temas y fatal que no se hable de ellos. Es fáfcil decir que estas son cosas que hacen los rusos, los alemanes..." . El hecho de que, a través de tantos medios de comunicación, se hable y rehable, se debata y analice, tantas injusticias cometidas por los nazis y comunistas en la 2ªGM, pero, sin embargo, apenas se mencione, salvo en algun lugar que otro, acciones como esta, nos hace ver que hay un afán por ocultar el lado más atroz del imperialismo, ocultar su inhumanidad desviando nuestra atención hacia otros regímenes aun más asesinos, justificando así que pese a la imperfección del sistema en el que vivimos, no hay posibilidad de mejorar sino, en todo caso, de retroceder, por lo que debemos resignarnos y acallar nuestra voz bajo una esclavitud de sumisión. "Para mí, este trabajo ha sido un shock detrás de otro." sentencia Joanna Bourke.
EL PEDESTAL DE LAS ESTATUAS
"Lo unico que hemos aprendido de la historia es que no hemos aprendido nada de la historia" Hegel.
jueves, 8 de diciembre de 2011
viernes, 8 de julio de 2011
"Sé, como nadie, de qué está hecho el pedestal de las estatuas: de abusos, sangre, llanto y muertes, unos; de soberbia, desprecios y avidez, otros; de negación a la vida, los demás.
En estos papeles tengo que ser sincero: solo para eso los escribo o los dicto. He estado demasiado cerca del poder, de cualquiera, como para creer en él. Lo he tenido; me ha manchado las manos; he hurgado en sus entrañas; me salpicó los vestidos más caros, que son los que debe uno ponerse cuando se va a hacer el daño verdadero.. No creo en la generosidad del poderoso; sin embargo, no he deseado en mi vida otra cosa que serlo"
El pedestal de las estatuas, Antonio Gala.
En estos papeles tengo que ser sincero: solo para eso los escribo o los dicto. He estado demasiado cerca del poder, de cualquiera, como para creer en él. Lo he tenido; me ha manchado las manos; he hurgado en sus entrañas; me salpicó los vestidos más caros, que son los que debe uno ponerse cuando se va a hacer el daño verdadero.. No creo en la generosidad del poderoso; sin embargo, no he deseado en mi vida otra cosa que serlo"
El pedestal de las estatuas, Antonio Gala.
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